Artículos

A UN AÑO DEL DESASTRE

Por Carlos Aro Velásquez, director Sindicato de Trabajadores Enap Magallanes. Irreversiblemente, noviembre constituye una fecha simbólica y de emociones para los trabajadores enapinos. En Magallanes, se mantiene fresca la memoria de aquellos queridos compañeros que iban siendo notificados y subiendo al bus de la Empresa Hualpén que los llevaría destino a Punta Arenas, que lo esperaba su “renuncia voluntaria” después de haber entregado parte de su vida, sus conocimientos, su trabajo testimoniado en alguna oficina, en la cantidad de fierros instalados en el Estrecho de Magallanes y Atlántico Sur, en alguna batería de la isla, en Gregorio o en Posesión.

De la noche a la mañana pasaron a ser prescindibles. Qué absurda y cómoda conclusión para maquillar despidos abusivos.

Estos graves hechos, irreversibles e irresarcibles nos invitan a una profunda reflexión:

El modelo neoliberal implica generar resultados económicos mercantilistas a cualquier costo y condición en desmedro de la dignidad de la persona humana, vulnerando sus derechos amparados a una ley laboral ambigua, completamente adversa al trabajador, dejando a total arbitrio al empleador amparados en subterfugios desempolvados desde las tinieblas por sus articuladores, con el fin de realizar prácticas anti laborales en desmedro de una protección tuitiva hacia el trabajador, hecho que es pan de cada día a lo largo y ancho de este país. Trágica curiosidad del Chile de hoy.

Los hechos someramente descritos no han quedado en el olvido. Con el transcurrir del tiempo, es de justicia reconocer que esto ha repercutido en las faenas y en el normal funcionamiento de cada servicio. Todo esto, por cumplir con las responsabilidades normales de operación, y, de hacer lo imposible por lograr sus metas propuestas bajo la premisa de parecer eficiente a cualquier costo. En este ejercicio, se observan varias figuras distorsionadas, como lo es el “pressing” a los supervisores y trabajadores, asignándoles mayores responsabilidades que pervierten el clima laboral, generando ambientes de angustia, estrés, y desconfianza, constituyendo un campo fértil, un caldo de cultivo para discriminar y aplicar arbitrariedades verticalizadas.

Oscar Ermida Uriarte, en su ensayo “Meditaciones sobre el derecho del trabajo”, define el “straining” como el acoso moral colectivo en que se incurre cuando descalifican, o “rankean” a quienes no consiguieron alcanzar las metas establecidas o el nivel previsto de productividad. Podría decirse que es una especie de “escrache” patronal, con ello se instala una nueva arista antilaboral, lo que viola íntegramente el tronco mismo de los derechos fundamentales de los trabajadores bajo una condición de desmedro. Figuras de esta naturaleza se presentan en la actualidad, y los llamados a denunciar este tipo de actitudes son los propios trabajadores a través de su organización sindical.

La tarea no es fácil, reconociendo una estructura inflexiva, transitando por un campo minado. Se debe luchar por crear los caminos que conduzcan al ordenamiento y el respeto por los trabajadores de manera integral. El proceso de destrabar los esquemas pasa por “formatear” estructuras y mentalidades fosilizadas que se resisten a una mirada fresca, sincera y necesaria para avanzar en el sano establecimiento de la dignificación a los trabajadores. Una estructura incapaz de horizontalizar donde realmente existen los problemas, optando por lo mas fácil y cómodo, mirar hacia los trabajadores para mejorar sus resultados.

Como organización sindical, hemos interactuado con organizaciones como la CUT, Asamblea Ciudadana de Magallanes y la OIT, entre otras, manifestando nuestra preocupación frente a hechos latentes de gravísimas trasgresiones que lesionan el clima laboral y atentan contra la estabilidad y tranquilidad de los trabajadores. Muestra de ello, es el fraudulento llamado “Plan de Retiro Voluntario, Etapa II. Externalizacion de Procesos”, que de manera cruda posiciona al empleo vinculado intrínsecamente al precio de la mano de obra por sobre otros valores éticos, e implantando un escenario laboral mercantil turbulento acompañado de inestabilidad laboral, social y familiar.

De esto último, los trabajadores tienen el deber de visualizar y reconocer el escenario adverso, teniendo como único camino el apoyo y fortalecimiento de su organización sindical, que como esencia natural tiene el deber de velar por sus derechos y reivindicaciones como genuino actor para enfrentar practicas anti laborales y aprovechamientos amparados por el sistema jerarquizado y perverso, articulados por algunos iluminados que tomaron estas actuaciones por costumbre e ideología adquiriendo ribetes de corporativismo y cofradía dogmática.

Este “Monolitismo” ideológico sigue pervirtiendo el clima laboral y se resiste insurreccionalmente a desaparecer, pese a algunas luces de cambio. El ejemplo claro lo establecen las declaraciones del ejecutivo Alfonso Yáñez (ERSA Bío Bío, Intranet 04-10-2011), quien dijo expresamente: “quiero dejar claro que lo que hemos planteado no implica despidos, pese a la detención de algunas Unidades. Aquí lo que debemos hacer es adecuar al personal de esas Unidades detenidas, para trabajar en alguna otra, en la medida que estos resultados se sigan manteniendo en el tiempo. Además, es la oportunidad para realizar capacitaciones y otras actividades que se requieren en etapas como ésta, aprovechando la actual situación de las Plantas”.

Asimismo, el ejecutivo Juan Carlos Gacitúa (ERSA Aconcagua, Intranet 04-10-2011) declaró que “La clave está en centrar la gestión en: maximizar el margen, minimizar las pérdidas y bajar los costos”. Agregó que para ello “se implementará una operación flexible, se bajará carga y se mantendrá un monitoreo de la situación”. Además, con el fin de disminuir pérdidas, “se bajarán los costos de energía, sobre tiempo y contratos”. El ejecutivo hizo especial énfasis en afirmar que “no habrá despidos” y que, mientras dure esta etapa, “se priorizará la mantención de equipos y la capacitación del personal”.

Qué contrariedad con nuestra realidad, donde para mejorar VAN se opta por mirar hacia los trabajadores instalando un manto de dudas para ellos, mientras otros actores optan por mirarse el ombligo. Finalizo con lo extractado en la ESTRATEGIA DE DESARROLLO SUSTENTABLE- PLAN ESTRATÉGICO INTEGRAL DE RECURSOS HUMANOS: “Los trabajadores de ENAP son parte central de su capital. Por ello invertir en las personas es fundamental para alcanzar los objetivos planteados en la estrategia de negocio, así como para mejorar su empleabilidad y el Desarrollo profesional.” (Intranet ENAP 2011)

…A nuestros compañeros, ex - compañeros de labores, su recuerdo sigue latente…..

Noviembre de 2011

0 Comentarios
Escrito el 21 Nov 2011 por mceballos en articulos
Nombre
E-mail (opcional)

Por favor escriba el texto que ve en la imagen
Security Image




| Olvidar usuario
Content Management Powered by UTF-8 CuteNews